Vuelacercas: Charros: Del triunfalismo al pesimismo y a la esperanza

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Por Salvador Cosío Gaona //

En el beisbol nada está escrito y todo puede pasar, por eso es sin duda ‘El Rey de los deportes’, ya que puede pasar cualquier cosa en diverso momento, “incluyendo lo esperado y quizá hasta lo augurable”, y es así como hemos visto que en pocos días han cambiado las circunstancias de Charros de Jalisco, que han pasado de la cúspide al húmedo, gélido y oscuro sótano, y de repente nuevamente a hilvanar algunas victorias tras haber roto una espantosa mala racha que los llevó a sufrir ocho derrotas al hilo entre ellas cuatro blanqueadas consecutivas, llegando al punto de acumular cuarenta y un entradas y dos tercios sin poder anotar una sola carrera.

Son varias las causas y factores que  pueden señalarse como lo más probable haya originado el radical cambio en cuanto a haber pasado súbitamente del altar al sótano del standing y entre ello estarían, además del complejo bajón en el desempeño de la mayoría de los serpentineros -tanto abridores como relevistas-, a las lesiones que al mismo tiempo sufrieron muchos peloteros que son claves para haber estado generando una batería ofensiva ejemplar como productora de anotaciones suficientes para ganar cotejos y la baja de juego como arietes impulsores de carreras -lo que en el argot beisbolero se llama Slump de bateo- de casi todos los elementos ofensivos del equipo.

No hace mucho tiempo, el pasado día viernes 3 del mes de noviembre en curso, Charros de Jalisco se situó en los primeros lugares de la tabla de posiciones en la por esa época aún joven primera vuelta del calendario regular de la actual campaña 2018-2019 y se advertía podrían fácilmente seguir en plan ascendente, ya que habían superado el pequeño pero significativo bache inicial que tuvieron al perder los dos primeros cotejos del calendario ordinario del torneo ante Venados de Mazatlán en el juego inaugural en su estadio en Zapopan y al pagar la visita, siendo que los caporales albiazules regresaron a barrer en casa a los Naranjeros de Hermosillo, advirtiéndose notablemente como el equipo había mejorado sustancialmente; y fue notorio como tras barrer a Hermosillo los albicelestes visitaron a los Cañeros en el Estadio Emilio Ibarra Almada de Los Mochis y posteriormente a Yaquis en su flamante estadio en Ciudad Obregón, y aunque no pudieron ganar ambas series trajeron triunfos de esa expedición, mas habiendo regresado a Zapopan se llevaron la serie ante Águilas de Mexicali y posteriormente barrieron en el serial de tres cotejos a los Mayos de Navojoa luciendo bastante bien.

Charros llegó así en ese momento a las alturas del standing de la LMP en el actual torneo, luciendo ya bien como equipo embalado habiendo dejado atrás los problemas iniciales en relación al pitcheo y a la carencia de bateo oportuno, luciendo bastante sólido y como un escuadrón mandón, y el conjunto era visto como uno de los escuadrones a vencer.

En esa época había un buen augurio y se advertía factible lo que Charros buscaba: lograr al menos lo que en la campaña 2014-2015 y culminar la primera vuelta del torneo regular en primer o segundo lugar amarrando desde temprano su calificación a postemporada, pero vino el cambio radical y el último juego ganado por los albiazules antes de entrar a la ya citada amarga racha perdedora que llevó a la novena jalisciense a caer desde la altura máxima del standing hasta el espantoso último sitio de la tabla, en contraste con esa grata época en que fue la más potente ofensiva del certamen, habiendo aporreado a los Águilas de Mexicali por 17 carreras a cero en ese histórico viernes 26 de octubre cuando Orlando Lara logró la hazaña de tirar toda la ruta sin recibir hit ni carrera convirtiéndose en el primer lanzador en conseguirlo enfundado en la casaca de Charros.

Pero se volvió a dar un vuelco ahora de lo negativo a lo positivo y habiéndose recuperado tras sus lesiones varios peloteros de los que por ese motivo estuvieron fuera del roster, habiendo sido dados de baja algunos otros por no cumplir con las expectativas que de ellos se tenía en cuanto a su desempeño como serpentineros o bateadores, así como con la incorporación de varios nuevos lanzadores y toleteros, el equipo aprovechó la localía y el respaldo de su público para, con el mejor esfuerzo acorde a la calidad beisbolera que la mayoría de los integrantes del conjunto tienen, pudieron ganar tres juegos hilados  y abandonaron el último lugar del standing, esperando puedan concluir esta fase inicial al menos a la mitad de la lista, aspirando a recuperar el potencial que los lleve a una segunda vuelta excepcionalmente triunfadora y sigan aspirando a luchar por la corona que tanto ya se ansía.

Aunque la directiva no ha bajado los brazos buscando paliar la crisis en que incurrió el conjunto de campiranos albicelestes haciendo movimientos para darle las gracias a algunos peloteros que no resultaron útiles al traer a otros peloteros en busca de superar problemas de eficacia tanto en el cuerpo de lanzadores como en la batería de toleteros, aún se aprecia tan necesario como factible seguir trabajando hasta encontrar la clave para que Charros vuelva a ser equipo exitoso, debiendo revisar con cuidado el rendimiento de todos los integrantes del escuadrón y seguir removiendo a los que no sean óptimos, aun siendo de los llamados estelares, debiendo ser muy atinados en cuanto a la decisión relativa a jugadores foráneos a que se tiene derecho pasando de los 12 en la primera vuelta a sólo ocho en la segunda fase que pronto va a iniciar.

La afición no ha dejado de apoyar a Charros, el público ha seguido acudiendo al estadio y tiene la esperanza de que se pueda concluir en la mejor posición posible la primera vuelta a fin que ya con todo su elenco recuperado -a excepción de Japhet Amador cuya lesión en un tendón le tendrá ausente varias semanas- y con la depuración necesaria que permita al manager Roberto Vizcarra tener los mejoras elementos en su roster, lograr una segunda vuelta excepcional y además de calificar sin sobresaltos a la postemporada seguir aspirando al ansiado campeonato.

Charros ya demostró al inicio de la campaña que puede ser un conjunto avasallante, también tras la mala experiencia de esa nefasta racha mostró que puede caer a lo más profundo y tiene la capacidad para levantarse y volver a ganar varios cotejos en fila e incluso apaleando a sus rivales, tiene muchos muy buenos peloteros y una gran afición, de ahí que hay sustentada esperanza en cuanto a que pueda consolidar su regreso a la senda exitosa y mantenerse como escuadrón fuerte que aspira merecidamente a pelear por los máximos honores.

Twitter: @salvadorcosio1

E-mail: opinión.salcosga@hotmail.com

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