Platicando de pelota | El impacto de los cubanos en grandes ligas

Juan Carlos González Íñiguez
Desde que Gabriel Ibarra, quien dirige esta revista, me invitó a pertenecer a un grupo de aficionados a los Charros que se comunican por WhatsApp me di cuenta lo empolvado que estoy en lo que al beisbol mexicano se refiere. Nombres, reglas, estadísticas, bueno les comento que en el grupo hay muchos que saben al dedillo el día a día de nuestro beisbol. Algunos son vecinos en estas páginas.

Escribo estas letras a un juego que termine la temporada regular. Cosas del sistema de puntos que tiene la LMP, los Charros tienen que perder para clasificar. Algo está mal, Omar Canizales. Pero en fin es el sistema en funciones. Aprovecho para felicitar a Armando Navarro y a **Salvador Quirarte, que no sé cómo le hicieron pero trajeron el beisbol de regreso a Guadalajara. De verdad a mucha gente nos ha dado la satisfacción de volver a disfrutar en vivo nuestro querido deporte-pasión-pasatiempo.

Bueno, pues reconociendo que en el tema del beisbol mexicano tengo que aplicarme, decidí escribir estas letras sobre algo de ligas mayores.

Aprovechando que el año se nos fue, les platicaré lo que recuerdo de destacado del 2015 y de algo más que vaya saliendo.

 

Algo de Beisbol del 2015

jose abeu
Jose Abeu

 

Me sorprende el rápido y profundo impacto que ha tenido el beisbol y los peloteros cubanos en las Grandes Ligas. Se firman contratos de millones de dólares por jóvenes de 16 a 30 años. Cómo no, si se establecen como estrellas y superestrellas de golpe y sin avisar.

Recién terminó un viaje de buena voluntad de varios peloteros cubanos a la isla, acompañados de dos, tres estrellas de EUA y otros países. Seguro que terminando el embargo comercial por el Congreso de EUA, veremos un florecimiento del beisbol cubano y su presencia en el mundo de la pelota se sentirá aún más.

Por ejemplo, se confirma la adquisición de **Aroldis Chapman por los Yanquis. Viene de Cincinnati. Es el poseedor de la bola más veloz del beisbol, le llega a 103 millas frecuentemente. Más de la mitad de los lanzamientos del 2015 que rebasaron las 100 millas fueron de Chapman, de 27 años, cerrador zurdo. El récord de 106.9 millas es suyo. Un espectáculo verlo lanzar.

El pitcher que más disfruto ver tirar es un joven derecho, cubano, de los Marlins de Florida. Trato de ver todos sus juegos. José Fernández. Velocidad, cambio, curvas, timing, bueno y tira con más veneno que los veteranos. Un Duque Hernández, pero con más potencial. Es un atleta de 1.90 con 109 kilos y sus dos costuras está en los noventas altos regularmente. Un caballo que no tarda en cambiar de equipo. El problema con el jugador cubano (y muchos dominicanos) es su comportamiento social. Se vuelven loquitos con tanto dinero y las libertades de EUA. Casos como el de Yasiel Puig, que en mi radar está a la altura de un Bryce Harper —MVP DE la nacional— y de Mike Trout, considerados los mejores peloteros actuales. Puig no acaba de salir de una bronca y ya está en otra y sus números se han desplomado, los Dodgers piensan hasta en cambiarlo, cuando hace dos años era su joya y atracción más preciada.

El caso contrario en cuanto al comportamiento dentro y fuera del campo es de otro pelotero cubano de calidad. El primera base de los Medias Blancas, el equipo de Obama. Hablo de José Abreu. Ejemplar. Es de los que fue a Cuba en el viaje que menciono líneas antes. Abreu fue líder en producidas en el 2014 y se le designó novato del año.

Martin Dihigo
Martin Dihigo

No sé qué tiene esa sangre cubana que produce tan buenos peloteros. Dicen muchos que saben de esto, que el mejor pelotero, el más completo que ha existido nació cubano. Jugó en los treinta y cuarenta en las ligas cubanas, negras de EUA, en México y otros países del Caribe. Igual se trenzaba en un duelo con Satchel Paige y le ganaba 1–0 con jonrón bateado por él mismo, que jugaba el short como pocos, con su más de 1.90 de estatura. Hablo del maestro, del inmortal, **Martín Dihigo. Los que lo vieron jugar dicen que no sólo era muy bueno sino que lo parecía. Tommy Morales, maestro de la crónica beisbolera que lo vio jugar desde niño en La Habana y después en México, dice que era el jugador más elegante que vio jamás (aunque en otra ocasión le oí decir lo mismo de Joe DiMaggio).

Volvamos a este 2015 ya feneciendo.

La Serie Mundial ganada con un beisbol a la antigua por unos Reales inspirados y jugando con mucho corazón, que es como se debe jugar al beisbol y hacer todo en la vida. Con el corazón por delante. Por cierto los dos mejores bates de Kansas City, Eric Hosmer (primera y cuarto bat) y Kendry Morales (designado quinto en el orden), son de sangre cubana.

Beisbol de avanzar a los corredores, batear a la banda contraria, toques de bola y proteger cada carrera con muy buena defensa, un outfield con seguridad, velocidad y alcance. Hasta un pelotero brasileño jugó en el derecho y muy bien, Paulo Orlando.

Por cierto, la Serie Mundial, cada vez se gana más ese título. No sólo porque se juega el mejor beisbol del mundo, también por la diversidad de países representados en las Grandes Ligas con jugadores de Holanda, Italia, Alemania, Australia, Inglaterra, España, Brasil y los ya clásicos de Corea, Japón y los del Caribe Americano.

El contrincante de Reales fueron los olvidados Mets, «el otro equipo de NY». Vamos a ver mucho de estos Mets con ese pitcheo, muy jóvenes y muy buenos. Al final se equivocó su mánager Terry Collins, pero, bueno, llegaron a la ansiada Serie Mundial y eso es muy meritorio.

Como dato, el jugador que los empujó a esa posición de líderes fue un cubano, Yoenis Céspedes, left, con un bat explosivo y un brazo de lo mejor. Céspedes, por cierto, ya es agente libre y anda buscando equipo.

 

Reflexiones

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El sistema de competencia en el beisbol privilegia lo comercial. ¡Que nuevas como diría mi tío Fito! Lo mismo pasa, desgraciadamente, en muchos terrenos.

Lo de hoy en la LMP, debe revisarse. Jalisco debe salir a perder, para pasar.

Así vemos que en las Grandes Ligas hay «wild cards», comodines, luego se eliminan entre divisiones.

Después pasan a los campeonatos de liga. Para mí, es en esta fase donde vemos lo mejor del año. Aquí se deshacen y dejan todo en el terreno. Abridores, relevistas, lesiones, cansancio, ya se acaba el gas. Muchos juegos diarios. Pocos días libres y unos playoffs a morir.

Así llegar a la Serie Mundial ya es ganar.

Y varias veces, esos comodines que pasan apenas, acaban de campeones mundiales.

El sistema de puntos contra el porcentaje de ganados y perdidos.

 

 

Nota final

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Si les interesase profundizar sobre el beisbol en Cuba les recomiendo lean el gran libro del profesor Roberto González Echevarría, especialista en Filología de Yale, ex-cátcher en ligas de aficionados y, claro, cubano. Miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, experto en Alejo Carpentier, el crítico de literatura cubana y latinoamericana más reputado actualmente, pero sobre todo un enamorado del beisbol y profundo conocedor de su historia. Buen amigo.

En castellano el libro es, Las Glorias de Cuba.

Prefiero la versión en inglés. The Pride of Havana: A History of Cuban Baseball.

Hay otros que lo han investigado, particularmente Peter Bjarkman, tiene muchos trabajos en la materia.

Por último, el libro que parece novela de intriga. Muy bueno. El Duque: The Story of Orlando Hernández.