El mejor equipo del beisbol Mexicano

 

Mejor equipo

En la inolvidable temporada de 1975–1976, la directiva de Los Naranjeros de Hermosillo, encabezada por Don Arcadio Valenzuela como presidente y nuestro paisano de Magdalena, Tadeo Iruretagoyena Carranza, como vicepresidente, lograron armar el que para muchos ha sido el mejor equipo en la historia de todo el beisbol mexicano. Este gran equipo estaba dirigido por el gran mánager sonorense Benjamín «Cananea» Reyes, quien en el verano había ganado el campeonato en la LMB al frente de los Diablos Rojos del México, y en su cuerpo técnico entre otros estaban Miguel Sotelo y Sam Hairston.

Este equipo estaba compuesto por jugadores en su mayoría por ligamayoristas activos y es muy probable que este equipo haya tenido la nómina más alta que se haya manejado en el beisbol en todo México, pues mire usted, contaban como receptor a Sergio Robles, quien venía de los Orioles de Baltimore; en primera base el estrella y líder del equipo Héctor Espino; sobre la segunda base estaba Elliott Wills, quien jugó varias temporadas con Los Naranjeros, incluso fue Novato del año en La LMP, y que venía de los Texas Rangers; en la tercera base Celerino Sánchez quien llegó esa campaña a Hermosillo directamente de los Yankees de Nueva York; el parador en corto era Eddie León quien venía de los Indios de Cleveland; en el jardín izquierdo Chester «Chet» Lemon quien venía de los Medias Blancas de Chicago, de donde posteriormente pasó a los Tigres de Detroit donde fue una de las grandes estrellas, en jardín central estaba cubierto de forma muy solvente por un joven originario de Monclova, Coahuila, Arnoldo de Hoyos, del que se hablaban grandes cosas, pero que finalmente por alguna razón se quedó jugando en México, y en jardín derecho un verdadero icono de los Naranjeros de todos los tiempos Jerry Hairston, quien venía también de los Medias Blancas de Chicago, además de Marcelo Juárez, quien ha sido uno de los peloteros más queridos en Hermosillo, pero esa campaña fue cambiado a Guasave. Y también estuvieron un rato los norteamericanos Mike Squarris, Jeff Sovern, Stephen Stroughter, Fred Norton y Neyls Nyman, todos jardineros menos Squarris quien se desempeñaba como primera base o bateador designado.

El cuerpo de abridores estaba compuesto por el estelar sonorense Francisco Barrios, el zurdo Rich Hinton quienes venían también de los Medias Blancas de Chicago, además Eduardo Acosta, Manuel «Pollo» Rodríguez y el formidable Ramón Arano. Los relevos eran Tony Komadina, de la organización de los Chicago W.S., Luis Fernando Guzmán, Adolfo de la Torre, Guillermo Gutiérrez y el cerrador Douglas Capilla. En la banca estaban Rafael Barrón (cátcher), Trinidad Aguirre (outfielder.), Francisco «Paco» Chávez (infielder) y Rafael Ornelas (outfielder).

 

La serie final

Los Naranjeros ganaron el campeonato de la LMP en una de las más trepidantes y emocionantes series finales en la historia de la MexPac, al vencer a los Yaquis de Ciudad Obregón, que contaban con el gran mánager Jim Williams, el mismo que unos años después era el mánager de los Medias Rojas de Boston, y contaban con jugadores estelares en Ligas Mayores como Aurelio Rodríguez (Detroit), Jerry Remy (Boston), los lanzadores Gary Weelock, Frank Richelli yel jardinero Jerry Turner (San Diego), Matt Alexander (esa campaña llegó de los Piratas de Pittsburgh). Además de Francisco «Paquín» Estrada, Víctor Manuel López, John Scott, Chuck Gibbon, el «Barba Roja» Lamar Wright, Rudy Hernández, Juan Navarrete, Antonio Villaescusa, Nicolás García, Jack Pierce que fue refuerzo y Enrique Romo (quien llegó directamente de los Marineros de Seattle). Los refuerzos de los Naranjeros fueron Vicente «Huevo» Romo que había lanzado durante el rol regular con los Tomateros de Culiacán y con Richie León que había jugado para Guaymas, ambos también Ligamayoristas.

 

La inolvidable serie del caribe dominicana 1976

Los Naranjeros ganaron este campeonato de forma dramática y muy emocionante, y para representar a nuestro beisbol en la Serie del Caribe se reforzaron con Vicente Romo quien ya estaba con el equipo, Chuck Gibbon (Ciudad Obregón) y el experimentado lanzador George Brunett (Culiacán). Además de todo el equipo arriba mencionado, que como ven era un equipo representativo de La MexPac plagado de jugadores ligamayoristas y lo mejor del beisbol de verano en México.

En esas épocas normalmente los equipos representativos de nuestro beisbol no corrían con mucha suerte, pues normalmente los equipos caribeños se reforzaban con grandes estrellas latinos en las Ligas Mayores y resultaba demasiado complicado para los equipos mexicanos ir a pelear por un título en ese formidable evento que también es conocida como la Serie Mundial Latinoamericana y por razones obvias ponían al equipo anfitrión frente a México, en este caso con las Águilas de Cibao que eran los representantes de República Dominicana.

 

Primer juego

Más de 12 mil personas asistieron a la inauguración de la Serie del Caribe en el Estadio «Quisqueya» de Santo Domingo, República Dominicana, cuando el equipo local «Águilas de Cibaeñas» venció a México en entradas extras. Eduardo Acosta fue el pitcher abridor por los Naranjeros de México, contra el norteamericano Rick Waits. Un buen duelo de pitcheo con solo ceros en el marcador se observó hasta la quinta. El juego se va a extrainnings. En la décima con Barrios en la loma César Gerónimo recibe pasaporte; Winston Llenas se sacrifica, Ed Ott recibe pasaporte intencional y «Manny» Mota conecta rola por la intermedia, la pelota rebota en el guante de Wills y quedan todos quietos, Morris Nettles recibió dos strikes y luego 4 bolas entrando la carrera «de caballito» para que Naranjeros quede sembrado en el terreno.

 

Segundo juego

El jueves 5 de febrero de 1976, en otro desafío de extrainnings, Naranjeros derrota a los Vaqueros de Bayamón de Puerto Rico 4 carreras por 3, comienza por los Mexicanos George Brunet y por el bando borinqueño sube a la loma Gilberto Rondón. México tomó la delantera en la segunda entrada con cuadrangular de Héctor Espino. Brunet mantuvo callada a la ofensiva caribeña hasta que en la sexta pierde el ritmo y le anotan dos. Jerry Hairston se convierte en el héroe con imparable para dejar en el terreno a los Vaqueros. El relevista Tony Komadina se llevaría la victoria.

 

Tercer juego

En un juego bastante movido, Naranjeros logra su segundo triunfo al son de 12–7 en la serie, venciendo a los Tigres de Aragua de Venezuela. Inició por los mexicanos el inmortal Vicente «Huevo» Romo con poca fortuna pues le anotan 5 carreras en 2 entradas y un tercio. Le siguió Douglas Capilla por 3 innings y terminó Eduardo Acosta llevándose el triunfo. En la octava los del «Cananea» remachan con tres, una de ellas producida con doblete de Celerino; otro similar de Eddie León manda dos más para llegar a la docena demostrando Hermosillo un poder de regreso impresionante.

 

Cuarto juego

Con una salida excelente del zurdo Ligamayorista Rich Hinton, Naranjeros logra la tercera victoria con marcador de 4–0 al vencer a los anfitriones las Águilas del Cibaeñas de República Dominicana. Este gran triunfo le permite tomar el primer lugar en el standing.

 

Quinto juego

Hermosillo logra la segunda victoria sobre Bayamón ahora por 7 a 3, en el quinto partido de la serie celebrado el domingo 8 de febrero de 1976. El Refuerzo de los Yaquis de Obregón, Chuck Gibbon, se llevó la victoria superando al también norteamericano Jerry Johnson.

 

Sexto juego

Los Naranjeros de Hermosillo se coronaron campeones de la Serie del Caribe al vencer a los Tigres de Aragua 6 a 1 en un partido celebrado en el Estadio de Cibao de la ciudad de Santiago de los Caballeros, la casa de las Águilas Cibaeñas, el día lunes 9 de febrero de 1976. El serpentinero norteamericano de 41 años George Brunet coronó la soberbia actuación del conjunto mexicano al limitar en 6 hits a la escuadra venezolana lanzando toda la ruta con gran maestría. Perdió Bill Campbell.

El equipo «Naranjeros» de Hermosillo fue el primer representante de México en las Series del Caribe comenzando en 1971 y se convirtió también en el primer club de la Liga Mexicana del Pacífico en traerse un campeonato; para ejemplo y orgullo de las nuevas generaciones.

 

El recibimiento en hermosillo

El 9 de febrero de 1976, la ciudad de Hermosillo se paralizó casi totalmente, como a eso de las 5 de la tarde se escuchaban los claxons de los carros en toda la ciudad, la felicidad era grande, los Naranjeros eran el primer equipo mexicano en ganar una Serie del Caribe, jugando un tremendo beisbol, con una gran e inteligente defensiva, un pitcheo que mostró un gran nivel y un bateo oportuno, dirigidos por un mánager inteligente, agresivo, temperamental y sobre todo muy valiente, que se puso al tú por tú con los mánagers caribeños de la talla de Ozzie Virgil de Venezuela, Tim Murtaugh de República Dominicana y el legendario José Pagan de Puerto Rico.

Los Naranjeros regresaron el día 11 de febrero a Hermosillo y fueron recibidos en el estadio recién bautizado con el nombre de «Héctor Espino» y que anteriormente era conocido como «El Gigante del Choyal», (Fue el 18 de enero, cuando por una iniciativa del Secretario de Gobierno, en ese entonces Lic. Raúl Encinas Alcántar, haciéndose eco del sentir de los hermosillenses, el entonces gobernador de Sonora, Lic. Alejandro Carrillo Marcor, en una gran ceremonia en el mismo estadio, se le puso el nombre del mejor pelotero que ha jugado en la historia de los Naranjeros «Héctor Espino González», que dio lo mejor de su carrera para los aficionados de Hermosillo, siempre se entregó al equipo de sus amores, con récords ofensivos que hasta la fecha prevalecen, por lo que para ponerle el nombre de «Héctor Espino» al estadio, ya no había mucho qué esperar).

Los Naranjeros regresaron a casa con el primer campeonato de una Serie del Caribe ganado por un equipo mexicano, con el estadio lleno de bote en bote, apareció un autobús, de él fueron bajando uno por uno de los jugadores de Hermosillo, quienes tiraban a las gradas una pelota, que los Aficionados que lograron atraparlas las deben de guardar como un hermoso recuerdo de esta Serie del Caribe de 1976, que se celebró en Santo Domingo en el estadio «Quisqueya» y conjuntamente en el «Estadio del Cibao» en la Ciudad de Santiago de los Caballeros.