LOS RETOS DE LA SEGUNDA VUELTA

 

homeEs de esperarse que los Águilas de Mexicali, Cañeros de Los Mochis, Venados de Mazatlán y Charros de Jalisco deberán de mantener ese ritmo de juego que los ubicó como los primeros mejores equipos de la primera vuelta.

Obviamente, de ser así, mandarán un especial mensaje abierto y directo a Tomateros de Culiacán y Naranjeros de Hermosillo.

Los cuatro equipos tienen el material humano y la dirección adecuada para una vez más disputar el liderato de esta segunda vuelta —recordemos que en la primera fase el dominio general correspondió a Mexicali en el año del debut como estratega de Édgar González—, lo cual nos dice que es casi un hecho, habremos de verlos en postemporada.

Para empezar, Mexicali ya tiene asegurado su boleto a postemporada y muy cerca están Cañeros, Venados y Charros que hicieron lo suficiente para lograr puntos soporte como para jugar a ritmo de mínimo .500 y con ello ir a la gran fiesta.

Nadie que ha concluido de líder en la primera vuelta ha sido eliminado de la contienda de playoffs.

Si los Águilas llegasen a quedar últimos en el standing, en esta vuelta, de todas formas conseguirían los once puntos necesarios para calificar.

Y respecto a los otros tres equipos, quizá sólo una “hecatombe” haría que quedaran fuera de la fiesta de los playoffs, una probabilidad muy remota…. aunque, sabemos, todo puede suceder dependiendo de las combinaciones, aunque no creo que eso suceda.

Por supuesto, también Miguel Ojeda, con Venados; Luis Sojo, de Cañeros, y Juan Navarrete, con Charros, tendrán la última palabra con su varita mágica para no dejar caer a sus equipos.

Si hablamos de los Charros, en su segundo año en la LMP y quienes en la edición anterior perdieron la serie final en el séptimo juego ante Culiacán, podemos considerar que ese hecho lo tienen muy presente y, por ende…

Veamos el reparto de puntos al cierre de la primera vuelta: Mexicali (8), Los Mochis (7), Mazatlán (6), Jalisco (5), Obregón (4.5), Navojoa 4), Culiacán (3.5) y Hermosillo (3).

Debo hacer un paréntesis:

Del grupo de los primeros cuatro, los Venados de Mazatlán fueron quienes dieron el repunte sorpresivo en las dos últimas semanas de la primera vuelta, en tanto Mayos, quien iba con gran sprint, “como caballo de hacienda”, de pronto se desplomó “de a feo” hasta un sexto lugar en el standing tras perder 9 de 10 juegos, lo cual le costó la “cabeza” al experimentado Lorenzo Bundy.

 

Nada de que “por arte de magia”

En general, no hay que darle muchas vueltas al asunto para ver y constatar que estas cuatro franquicias habrán de dar muy buenos resultados a sus directivas y seguidores.

Sus resultados en la primera fase lo demostraron con creces y de ninguna forma las posiciones alcanzadas fueron “por arte de magia”.

¿Y por qué señalo el mensaje —nada cifrado— a Tomateros y Naranjeros?: porque simple y sencillamente ambos clubes deberán colocarse entre los primeros tres-cuatro lugares para poder aspirar a entrarle a la gran fiesta de postemporada.

Recordemos que Tomateros y Naranjeros, los equipos más ganadores de títulos en la LMP, no han quedado fuera de la fiesta de postemporada desde el calendario 1988–89.

O sea, si Águilas, Cañeros, Venados y Charros sostienen su plus ganador, pues entonces ¿cuál oportunidad tendrán ambas franquicias que concluyeron la primera vuelta como penúltimos y últimos en el standing….?

Ahora bien, —en rol tan corto nadie debe quedar descartado de la contienda— falta ver el ritmo de juego que habrán de imprimirle a partir de ya los Yaquis de Obregón (ya tienen en el equipo al jardinero Justin Green) y Mayos, de quienes poco se habla, pero a la hora de la verdad pudieran enfilarse hacia la clasificación a playoffs con Eddie Díaz y Enrique “Che” Reyes, respectivamente, como sus estrategas de vasta experiencia en estas lides.

Nada está escrito aún, pero sí vale la pena adelantar “algo” cuando sabemos que de los ocho teams, dos van a quedar eliminados.

Y “la bolita” ya ve por dónde se mueve.

 

Bundy con naranjeros

 

Mexico's Mazatlan Venados' manager Lorenzo Bundy, holding up the trophy, celebrate after winning the second place during the Caribbean Series 2009 baseball tournament in Mexicali, Mexico, Saturday, Feb. 7, 2009. (AP Photo/Guillermo Arias)

A ver:

El hecho de que Lorenzo Bundy haya arribado a Naranjeros para sustituir a José Luis “Borrego” Sandoval —un noble proyecto, pero fallido—, le da gran aliento al equipo, aunque la verdad, ¡qué difícil panorama y reto enfrentan para ir hacia mejores peldaños!

Es el mismo caso de Benjamín Gil con Tomateros, de tal forma que ambos tendrán que remar arriba del cien por ciento contra la corriente: ganar, ganar y ganar, ya que de lo contrario… adiós.

La experiencia de Bundy podría hacer la diferencia, pero desde mi óptica, lo veo muy difícil.

Ello, colegas, amigos, con todo y que adquirieron a Pete O´Brien, quien pegó 26 jonrones y produjo 107 carreras este año en Triple A, organización de Dbacks donde vio acción en ocho juegos (.400, con un jonrón y tres producidas), así como al campeón bateador de la edición anterior, el campo corto Gil Velázquez (adquirido de Mexicali), con experiencia ligamayorista.

Tienen al jugador de cuadro Tim Torres, y esperan con especial atención al cerrador Rafael Martin, un tipo que se las sabe de todas en la especialidad del relevo, tanto que por algo debutó este año con los Nacionales de Washington en MLB donde en trece juegos tuvo 2–0 en ganados y perdidos. Previo, en Triple AAA con Syracuse tuvo registro de 5–5 con 3.21 de efectividad y 12 salvamentos logrando 68 ponches y 16 bases.

Cierto es que Naranjeros viene de una edición —2014–2015— donde a pesar de ser el campeón, incluso del Caribe, no calificó a postemporada —con serias críticas de la afición al trabajo de su directiva— hoy está ante el peligro de quedarse fuera, lo cual será algo nunca antes visto en esa organización desde que existe el actual sistema eliminatorio.

Y, en el caso de Culiacán, los campeones defensores pudieran tener más probabilidades de “hacer la chica” —ya tienen casi completo su roster tras soportar ausencias y lesiones de jugadores claves— y hacer olvidar ese penúltimo sitio, que de acuerdo a la categoría de la franquicia se puede calificar de decepcionante y como un pésimo resultado para dolor de cabeza de Juan Manuel “Chino” Ley.

Así las cosas, amigos.