IN MEMORIAM: A EDUARDO GÓMEZ TORRES

Al bat

Ha fallecido, a causa de un infarto el pasado lunes por la noche, uno de los más grandes periodistas, columnistas y editores deportivos de Sonora y México: Eduardo Gómez Torres (80).

Desde el 2012, miembro del Salón de la Fama del Deportista Hermosillense —debería también estar en el recinto estatal—; trascendió como editor deportivo de «El Imparcial» y su revista «Ases»; como propietario de la empresa de comunicación Hermosillo Flash; destacado pitcher de softbol… y gran amigo, sobre todo.

Hay una riqueza de historia en el historial de Lalo Gómez Torres.

¿Quién no recuerda que narraba en radio, a distancia con el box score a la mano desde la oficina, los juegos de Series del Caribe, llevándonos paso a paso las incidencias, incluso sobre su Hermosillo Flash?

¿Y aquellas heroicas jornadas del «Toro» Valenzuela que por ese mismo espacio comunicativo nos reunía a

montón para enterarnos de sus inolvidables hazañas…?

 

Mi primer maestro de periodismo

Además, algo por demás especial: fue mi primer maestro de periodismo cuando era jefe de la Sección Deportes (1972–1973) de «El Imparcial».

De Eduardo tengo infinidad de recuerdos y anécdotas qué contarle; siempre sentí su estimación a partir de que me recibió en la sala de redacción para hacer «mis pininos» en este quehacer.

En aquellos días me abrió un espacio para tener mi primera columna: «Beisbol Verde», para mí, de muy gratos recuerdos.

Fue el primer antecedente de Al Bat, que nació precisamente en el bello puerto jarocho.

Ya cuando en enero de 1974 me fui a estudiar la carrera de comunicación a la Universidad Veracruzana —y trabajar en la sección deportiva de «El Dictamen» me convirtió en su corresponsal, especialmente para trabajarle entrevistas con grandes personajes del beisbol profesional de aquella región y, en especial, los cubanos avecindados en el puerto, como Lino Donoso, Mario Ariosa, Enrique Izquierdo, Armando Rodríguez y Santos Amaro.

Incluso, cuando venía a vacaciones a Hermosillo siempre me reincorporó a su equipo de reporteros deportivos y pues para qué decirlo que ¡yo encantado de seguir aprendiendo el oficio!

 

Su gran familia

Nació el 20 de noviembre de 1935 en Fresnillo, Zacatecas y aquí en Hermosillo contrajo matrimonio con Ana Rosa Limón Tapia, formando una ejemplar familia, donde procreó a Germán, Eduardo, Mario, Martín y José Luis Gómez Limón.

Mis condolencias, también, a su hermano Roberto, con quien hacía el 1–2 en Hermosillo Flash.

 

Líder de opinión

Su ficha en el recinto del deportista hermosillense nos dice de él que «sus dotes de periodista lo formaron como una persona de criterio amplio y dentro de esa profesión».

En 1953 el periódico «El Imparcial» lo contrató para formar parte de su personal de información e iniciando así su carrera de difusión y cronista de temas deportivos; 1957 como comunicador de radio, en compañía de Rubén Parodi y Guillermo Trumbull, establecieron el programa Radio Periódico.

En 1958 fundó el programa Deporte al Día en la XEDL; en 1980, la empresa Hermosillo Flash, con el cual la ciudadanía en general siempre estuvo informada sobre los acontecimientos en general.

Como cronista deportivo, durante 55 años, escribió cientos de columnas y artículos tanto en revistas como secciones deportivas de periódicos, sobresaliendo enormemente las entrevistas a grandes protagonistas del país y el extranjero.

Entre ellos, a Mickey Mantle, Don Larsen, Al Rosen, Pe Wee Reese, Sandy Koufax, Beto Ávila, Melo Almada, Manuel «Ciclón» Echevarría, Leo Rodríguez, Claudio Solano y Sergio «Kalimán» Robles, Nadia Comaneci, Bobby Fisher y Lee Treviño.

Asimismo, a Joe Louis, Cassius Clay, Jack Dempsey, Ray «Sugar» Robinson, Rocky Marciano, Archie Moore, Rodolfo «Chango» Casanova, Rubén «Púas» Olivares, José Medel, Joe Peregrina, Tony Pérez, Pancho Cancio, Sargento Pedraza, «El Santo», «Blue Demon», Manuel Fangio y muchos más.

También, dentro de sus múltiples actividades desarrolladas se pueden enumerar:

Organizador de las primeras diez caminatas de «El Imparcial»; torneos interbarriales de box; durante tres décadas practicó el softbol, teniendo presencia en campeonatos municipales, estatales y nacionales.

Fue presidente de la Asociación de Cronistas del Pacífico; vicepresidente de la Liga de Beisbol Sonora-Sinaloa. Recibió múltiples galardones como El Yaqui de Oro, Trofeo Fray Nano de la Federación Mexicana de Cronistas Deportivos, reconocimiento de STIRT, ligas de beisbol y softbol lo honraron con su nombre, diplomas, placas, trofeos y testimonios, todo en reconocimiento a su notable trayectoria.

Mis condolencias a su familia, lo mismo que a sus amigos y colegas que siempre le valoraron-apreciaron por sus virtudes, profesional de la comunicación y don de gran jefe editor/director.

En paz descanse.

La batalla por Hermosillo Flash

Por Francisco Ruiz Quirrín

DON EDUARDO Gómez Torres se convirtió en una de las primeras «celebridades» del periodismo en Sonora. En los años setenta, su programa radiofónico de la una de la tarde «El Deporte al Día», después, «El Mundo al Segundo», su columna en «El Imparcial» y la creación de la pizarra electrónica «Hermosillo Flash» en 1980, lo convirtieron en un periodista no sólo popular, sino muy influyente.

Era un hombre de grandes valores. Su familia en primerísimo lugar. Luego el estudio como ventana de oportunidad para cientos y cientos de jóvenes que logró becarlos y que concluyeran sus estudios en distintos niveles.

Esto último fue una de las cosas que más sufrió cuando el gobierno de Guillermo Padrés en Palacio de Gobierno y Javier Gándara en el Ayuntamiento, le destruyeron su «Hermosillo Flash». Gran cantidad de jóvenes vieron truncados sus apoyos logrados por Gómez Torres para estudiar.

Involucró a todos sus hijos en su proyecto de la pizarra electrónica, en la que jamás estuvo de acuerdo en que se vendiera publicidad relacionada con el alcohol.

Como amigo era de una sola pieza. Se comprometía y movía a medio mundo hasta lograr el propósito a favor de alguien.

Como periodista, muy profesional («No puedo dar una noticia que no la haya confirmado antes», repetía) y un excelente reportero, nato, detectaba la noticia debajo de las piedras.

El lunes por la tarde, día último de este noviembre de 2015, a los 80 años, murió Gómez Torres. No pudo ver el renacimiento de «Hermosillo Flash». Su posición idealista chocó con el pragmatismo del político local que se dejó llevar por un resentimiento, antes que imponer la razón como remedio inteligente para lograr una suma, no una resta.

Gómez Torres vio mucho más mermada su salud cuando pudo comprobar que ni las sentencias de los tribunales a su favor podían mover las voluntades de gobernantes como Guillermo Padrés, Javier Gándara y quienes les rodeaban, que prefirieron hacer a un lado la Ley y dejar solo y abandonado a quien les había ganado la partida siguiendo el camino del derecho.

Gómez Torres les ganó a la buena. Ellos respondieron a la mala.

Ahora don Eduardo ya descansa en paz. Él cumplió como hombre del periodismo y generando un nombre del que se sentirán orgullosos sus hijos y sus nietos.

En este último aspecto, fue un personaje que triunfó en toda la extensión de la palabra.

Ahí está su legado.

Tendremos un corresponsal celestial

Por Gabriel Ibarra Bourjac

La crónica sabrosa, el periodismo narrativo, salpicado con la anécdota, atendiendo las reglas de oro del periodismo, hicieron de Eduardo Gómez Torres un maestro de periodismo y periodista de los pies a la cabeza.

Me atrevo a señalar que de lo mejor del periodismo sonorense durante los últimos 50 años del siglo XX. Por eso y por más es dolorosa la partida de Gómez Torres. Nuestra generación creció escuchando su ameno programa en la XEDL «El deporte al día», donde todos teníamos espacio.

Recuerdo que a los 15 años pretendí organizar una liga de Beisbol en Hermosillo, lo visité en la XEDL, llegando al programa después de presentarme y saludarlo, me introduce a la cabina y sin más preámbulo me abre los micrófonos y me suelto hablando. Recuerdo una frase que le dije: «El futbol nos está comiendo el mandado».

El deporte al día era el gran escaparate de los eventos deportivos que sucedían en la ciudad. Y hacía referencia a toda actividad deportiva.

Al mismo tiempo su columna en «El Imparcial» eran unas narrativas poéticas de antología. Una columna sabrosa, combinando la descripción con el análisis. El periodismo con sabor que se ha perdido con las escuelas de comunicación y que se aprendía en las viejas redacciones.

Luego vino Hermosillo Flash, nueva forma de hacer periodismo, utilizando la tecnología y que se adelantó a la época, pues la redacción era tipo Twitter con una gran velocidad, con la fuerza de las frases contundentes. Lástima que la mezquindad política haya acabado con una empresa tan noble y útil para los hermosillenses.

Un periodista trascendente, sin duda, Eduardo Gómez Torres. Le había pedido a un amigo suyo si nos podía conceder una entrevista para Los Peloteros, pero ya no fue posible, sin embargo, vale la pena mi estimado Jesús Alberto honrar la memoria de este gran sonorense por adopción —nació en Zacatecas— pero Sonora lo hizo suyo con la entrega de Gómez Torres a esta tierra árida pero de corazón ardiente, que abre sus brazos a la gente grande y noble como él, icono del periodismo sonorense y norteño.

Un abrazo solidario a su familia.