TED WILLIAMS Y BOB FELLER

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Coral Gables, Florida (VIP-Wire).— Jamás en la historia de la humanidad hubo un asalto militar de la magnitud del de Normandía, el seis de junio de 1944, fecha cuando se inició el final de la II Guerra Mundial. Ahora hace 71 años que las armas ya no disparaban, y los hombres y las mujeres de la II Guerra Mundial regresaban a sus hogares, en Estados Unidos.

El único bigleaguer entre los 160 mil uniformados que por aire, mar y tierra protagonizaron el llamado D-Day o Día-D, fue el lanzador Larry French, quien además, poco después en aquel año 44, anunció su retiro del beisbol porque continuaría en la Naval.

Durante esa II Guerra fueron llamados a servir a la patria 473 bigleaguers y cuatro mil 76 peloteros de las Menores. Sin embargo, solamente uno de las Mayores, el zurdo French, quien había lanzado con Piratas, Dodgers y Cachorros, formó parte de esa inmensa multitud que invadió Francia por Normandía, el seis de junio de 1944, para poner a Adolfo Hitler y su guerra en el comienzo del final. Estaban entonces a 14 meses del final definitivo de las travesuras de Adolfo Hitler y sus aspiraciones de ser el dictador del mundo.

Sí hubo otros peloteros entre esos 160 mil efectivos de Normandía, pero no bigleaguers. Uno de esos, también pitcher, de las Ligas Negras, era el derecho Leon Day, miembro de la Armada, tan buen lanzador que lo elevaron al Hall de la Fama de Cooperstown en 1995. Y de las Menores estuvo presente en Normandía un jovencito de 19 años, quien iba entre los millares que desembarcaron en el mar para caminar con más de medio cuerpo bajo el agua, hacia las playas, sosteniendo sobre las cabezas el pesado equipaje militar. Lo llamaban Larry Berra, pero más tarde, ya con los Yankees, fue rebautizado como Yogi Berra. También está en Cooperstown, desde 1972.

El D-Day es calificado por los historiadores como «el más grande asalto militar anfibio», y también «el más espectacular show de fuerzas militares que recuerde la historia». Ese seis de junio de 1944 se utilizaron cinco mil buques y 13 mil aviones para poner cerca de esas costas a los 160 mil hombres armados. Murieron nueve mil de ellos en menos de cinco horas, que fue el tiempo de la operación.

Pero French no estuvo nada más allá en Europa durante la guerra, también vio acción en el Pacífico.

Uno de los lanzadores que sirvió en otras actividades de la guerra, el zurdo Warren Spahn, comentó al regresar a las Mayores…:

«Después de enfrentarse uno a los nazis, lanzar en Grandes Ligas no es algo como para preocuparse».

Dos figuras después elevadas al Hall de la Fama, que tomaron parte activa en la II Guerra Mundial, fueron el lanzador de los Indios Bob Feller, uno de los primeros en alistarse, y Ted Williams, de los Medias Rojas, el mejor bateador de su época. De no haber sido mandado a la guerra en 1943, 1944 y 1945, habría podido sacar 90 jonrones más, ya que su promedio era de 30 por año. Así hubiera terminado con 611, sexto en la historia, tras de Barry Bonds 762, Hank Aaron 755, Babe Ruth 714, Alex Rodríguez 687, y Willie Mays 660. Feller estuvo en el frente 1942, 1943 y 1944, y su promedio era exagerado, de 25 victorias por temporada, por lo que hubiera logrado hasta 341 victorias.

Mientras la mayoría de los cuatro mil 549 peloteros de las Mayores y las Menores regresaban a sus equipos, Larry French se declaró más militar que bigleaguer. Y el tres de agosto de aquel año 45 anunció su decisión de no regresar a los Dodgers de Brooklyn, a quienes había abandonado después de la temporada de 1942. Por eso, además de ser el único bigleaguer en el D-Day, nadie más que él en la historia ha abandonado las Grandes Ligas para dedicarse a la carrera militar. Permaneció en la Naval durante 27 años, hasta 1969, y murió en 1989.

El zurdo Larry French dejó récord de 197 victorias, 171 derrotas y efectividad de 3.44, en 500 apariciones, durante 14 temporadas. Tuvo cinco campañas de 17 o más juegos ganados. Lanzó con los Cachorros en las Series Mundiales de 1935, que ganaron los Tigres, y en la de 1938, ganada por los Yankees.

Por cierto, ese año, 1938, fue el único malo de French, con récord de 10–19, 3.80.

Estados Unidos envió a la II Guerra Mundial a 14 millones 900 mil hombres y mujeres, de los cuales murieron 292 mil 100, más 571 mil 822 que resultaron heridos.

En ese total de muertos, figuraron dos de las Grandes Ligas, Elmer Gedeón, outfielder de los Senadores de Washington, y Harry O´Neill, cátcher de los Atléticos de Philadelphia.

Gedeón pereció porque el avión que pilotaba, un B–26, fue derribado el 20 de abril de 1944, cuando bombardeaban el norte de Francia. O´Neill, de los marines, murió el 16 de mayo de 1945, cinco meses antes del final de guerra, destrozado por metralla en la batalla de Iwo Jima, Japón, la cual se prolongó desde el 19 de febrero hasta el 26 de marzo.

En ninguna guerra ha habido alguna vez un ganador. Todos los que participan pierden siempre. ¡Siempre todos!

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@juanvene5