El Proyecto Naranjero

Marias Carillo Fb

Los Naranjeros de Hermosillo anunciaron con banderas muy en alto desde hace ya varios meses que en esta edición 2015-2016 «iban a venir por la reivindicación» tras su fracaso de la temporada anterior en la que no calificaron a playoffs; sin embargo, cierto es que los resultados les han sido contraproducentes, sin que las cosas le hayan funcionado como esperaban.

El hecho más claro y palpable fue que con paupérrimo récord de 2-9 en ganados y perdidos —hundidos en el obscuro sótano del standing—, «le dieron las gracias» al mánager Delino Deshields para sustituirlo por un icono de la franquicia, José Luis «Borrego» Sandoval, ya con experiencia de poco más de tres años como estratega a nivel circuitos Norte de Sonora, Noroeste y Norte de México y quien debutó con triunfo ante los Mayos de Navojoa.

Ese primer triunfo de 6-2, un presagio, quizá, de que el exnotable campo corto de Naranjeros y Diablos Rojos de México pudiera enderezar el barco hacia mejor destino en lo que resta de la campaña.

Pero, como suele expresarse en el argot beisbolero, aquello de que «mientras sean peras o manzanas» (resultados) la pregunta de la afición Naranjera, obviamente muy molesta por el mal rendimiento del conjunto Naranja, sigue en el aire en cuanto al porqué del fracaso en este inicio de temporada.

Veamos, entonces:

Es del conocimiento general que la directiva del Club Naranjeros decidió entrar este año en un proceso de renovación, apostándole a su talento joven ya con experiencia en el beisbol de Ligas Menores de Estados Unidos, un singular aspecto que no se veía en muchos años en la historia del club.

Y así se ha visto en el devenir de los juegos, dándoles en esta fase de campaña oportunidad de que vean acción para que demuestren sobre los hechos que pueden ya ser titulares en el equipo y a nivel de circuito.

¿Un riesgo de la franquicia, especialmente cuando se juega un rol muy corto…?

Ese es precisamente el quid del asunto.

Y, claro, en medio de este vía crucis, los ojos de la afición están puestos en los movimientos que hace la directiva del equipo, incluso culpándola de no «invertir» en peloteros de alta calidad como sucedía antaño, especialmente con peloteros importados provenientes de organizaciones ligamayoristas, mas no de circuitos independientes o veteranos de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

   

El potencial puesto a prueba

Naranjeros Roberto Ramos

En este periodo inicial de temporada, en medio de expectativas, se ha visto en el line up a ese nuevo talento personificado por Roberto Ramos en la primera base y de bateador designado; a Jorge Flores en el campo corto; Sebastián Elizalde y José Cardona en los jardines; Alejandro Flores Carrillo en la receptoría y los infield Fernando Pérez y Jason Atondo, así como los lanzadores Wilmer Ríos, César Vargas y Édgar Torres.

Con esa nueva estructura humana, sin duda que el experimentado cuerpo técnico del team compuesto por Cornelio García, Elmer Dessens, Maximino León, Ricardo Solís, Armando Sánchez, Juan José Robles y Ramón Munguía —¡cuánto trabajo habrá de tener con estos muchachos!

Por cierto, de última hora, Darryl Brinkley, quien era coach de bateo, dejó el equipo —con la salida de Deshields—, tomando su lugar, de nuevo en esa función, Cornelio García, quien estaba como coach de banca.

En lugar de Cornelio entró Alfredo Félix, con larga experiencia en la pelota mexicana, incluso como coach de los mismos Naranjeros.

 

Juan Aguirre

aguirre

Juan Aguirre Contreras, gerente del equipo, afirmó algo tajante y optimista: «el proyecto de renovación nos plantea que en diez años tendremos a este talento joven como la nueva firma de casa».

Aunque, de momento, advirtió que están haciendo un alto en el camino por la posición del equipo en el afán de saltar del último lugar a una mejor posición y que prueba de ello es que con el primer triunfo en el debut de Sandoval, el line up lo integraron en su mayor parte por veteranos del equipo.

«En las siguientes series estaremos equilibrando, moviendo el line up, entre veteranos y nuestro talento joven», advirtió.

Expresó su confianza en que el pelotero de experiencia nacional como los refuerzos importados habrán de finalmente «sacar la casta» por el equipo en busca de la calificación a postemporada y luego a luchar por ir por el campeonato 17 de la franquicia.

«Tenemos tiempo de recuperar terreno perdido; hay confianza en “El Borrego”, nuestros talentos y la gente experimentada», concluyó.

De momento, Naranjeros tiene de abridores a Édgar González, Alfredo Aceves, Juan Pablo Oramas, Nate Reed y Héctor Galván, sumándose a ellos los jóvenes Wilmer Ríos y Marco Rivas.

En el relevo, a Demetrio Gutiérrez, José Samayoa y Heriberto Ruelas que contarán con el apoyo de los norteamericanos Derek Eitel, Ronnie Shaban, Nick Sarianides y Jason Urquídez.

El line up se completa con la nueva adquisición para la tercera base, el guaymense Hernando Arredondo —recordemos que Yunesky Sánchez causó baja tras iniciar campaña en esa posición, siendo sustituido por Daniel Gamache, quien también ya dejó al equipo—; Luis Alfonso García, José Amador, Carlos Gastélum, Jesús Cota, los receptores Adán Muñoz y Mario Iván Santana, además de los jardines Jerry Owens y Mark Minicozzi.

La moneda está en el aire para el club capitalino, sin duda.