#AÑOdeMEXICANOS

Debutó en Grandes Ligas con los «Bravos de Atlanta» el pitcher Manny Bañuelos y aunque algunos digan que es el Pelotero de origen mexicano número 118 en debutar en ligas mayores, el joven lanzador zurdo de apenas 24 años es el número 119, contando entre los jugadores mexicanos que han jugado en clase mundial al serpentinero nacido en California pero de padres mexicanos Rafael Martín, que tras jugar en Gran Carpa recientemente fue enviado por su organización, los «Nacionales de Washington» a sus sucursales de nivel triple A.

 

Acalambrado, pero bien

Manny bañuelos Fb

Pero en cuanto a Bañuelos, «el tirabolas» nacido el 13 de marzo de 1991 en Gómez Palacio, Durango, la gran zona beisbolera de «La Laguna» enclavada en los Estados de Coahuila y Durango, inició con éxito su incursión como ligamayorista y dio una gran actuación con su equipo al iniciar tirando contra los «Nacionales de Washington» y lanzar una joya de pitcheo durante cinco entradas y dos tercios, admitiendo sólo dos imparables y ninguna carrera además de recetar siete ponches, debiendo salir, ovacionado por cierto, al sufrir un calambre por fatiga de su brazo de lanzar, producto quizá del esfuerzo realizado.

Esta circunstancia lo obliga a extremar su preparación física para evitar que la tensión nerviosa le gane y pueda volver a tirar tan sólidamente en su próxima aparición, como lo hizo en su gran debut el pasado jueves 2 de julio, que fue factor en la victoria de su equipo, habiendo usado 75 envíos al plato, de ellos 48 en zona buena llegando a retirar en orden a 13 bateadores quedando a un ponche del poseedor del récord como mejor chocolatero mexicano en su juego inicial en liga mayor, que lo tiene Francisco Córdova con ocho ponches.

 

El año de los retornos

cañoncito ozuna

Esta es la campaña del retorno de la fuerza de los Peloteros mexicanos en las Grandes Ligas, ya que en la campaña 2015 se ha dado el debut de varios jugadores y, además, las sorpresas agradables en cuanto a que a pesar de la juventud tienen el temple adecuado para aprovechar la oportunidad de jugar en la gran carpa y quedarse en la clase mayor de sus equipos, y es el caso de Roberto Osuna, conocido como «El Cañoncito», ya que el sinaloense, al que ya deberían de ascender y pasar a ser «Cañón» o «Cañonzote» está demostrando el porqué fue ascendido de las sucursales de los «Azulejos de Toronto» donde había estado desde los 16 años, al conjunto grande de la organización canadiense de clase mundial y que ahora, con escasos 22 años, se comporta desde la lomita de las responsabilidades como todo un lanzador maduro, ya que este nivel de pitcher derecho ha pasado de ser un eficiente preparador de cierre a ser considerado ya como uno de los confiables cerradores de su bulpen.

«El Cañoncito» lleva ya dos salvamentos, con una estadística demasiado buena de 2.21 en cuanto al porcentaje de carreras limpias admitidas en el promedio de cada nueve innings lanzados, habiéndose ya desempeñado en 36 entradas y dos tercios logrando además ponchar a 42 bateadores de los que se ha enfrentado.

 

Marcos Estrada, qué recuperación

Marco Estrada

También es agradable ver como también en Toronto el inicialista mexicano derecho, Marco Estrada, mantiene una marca adecuada de 5–4 en cuanto a juegos ganados y perdidos con una buena eficacia de 3.58 carreras limpias por cada 9 entradas habiendo lanzado ya 75 innings y un tercio, alcanzando 64 ponches. También ya es un lanzador consolidado en el rol de abridores de su escuadra.

 

«El Mariachi»: 6–5

miguel gonzalez

Y hay que decir que igual sigue jugando muy bien el serpentinero derecho jalisciense Miguel «El Mariachi» González, quien superando ya una lesión en la ingle que lo había tenido fuera de circulación unos días, reapareció tomando su lugar en el turno de abridores de los Orioles de Baltimore» y aunque puede y debe mejorar sustancialmente pues tiene mucha fuerza, control y calidad en su brazo de lanzar, mantiene aceptable paso con marca de 6–5 en cuanto a victorias y derrotas y una efectividad de 4.04 carreras limpias por cada 9 episodios y ha lanzado 82 entradas y un tercio con cosecha de 64 ponches.

 

Yovani «muy gallardo»

Yovani Gallardo

El gran pitcher derecho mexicano, oriundo de Penjamillo, Guanajuato, Yovani Gallardo, Pelotero estelar de los «Rangers de Texas» sigue demostrando que cuando un Pelotero tiene calidad y pundonor deportivo puede superar cualquier obstáculo y tras un inicio incierto de campaña es ya de nuevo el más sólido y confiable lanzador inicialista de su equipo, con una marca de 7 víctimas frente a 6 derrotas, con una excelente efectividad en carreras limpias admitidas cada nueve innings de sólo 2.56, habiendo ya tirado desde la lomilla en 102 entradas logrando 72 ponches, pero además, hilvanando 29 entradas y un tercio sin recibir carrera, en lo que es las más larga racha sin recibir timbrazos en lo que va de la temporada y la cuarta mejor en la historia de su escuadra.

 

Soria, con 18 salvamentos

Y sigue pisando fuerte y lanzando tremendamente bien el experimentado cerrador mexicano derecho Joakim Soria, el de Monclova, Coahuila, que habiendo jugado ya en 32 entradas y dos tercios ha logrado 18 salvamentos para sus «Tigres de Detroit», con marca perfecta de tres victorias y cero derrotas con 28 ponches y eficacia de tan solo 2.48 carreras limpias admitidas por cada nueve innings lanzados.

Habrá que seguir observando a Jorge de la Rosa y Jaime García, destacados lanzadores inicialistas mexicanos que están jugando bien para los Rockies de Colorado y los Cardenales de San Luis, respectivamente, así como a los relevistas Oliver Pérez y Arnold León, jugando en Arizona y San Diego respectivamente, esperando que Pérez siga avanzando con los Diamond Backs y que León logre quedarse en clase mayor con Padres pues han visto poca acción y tienen riesgo de ser remitidos a sucursales como le pasó ya a Rafael Martín.

Pero vale enfatizar, está resultando 2015 una gran campaña para los Peloteros aztecas en el mejor beisbol del mundo y esperemos ver algunos de ellos en las series finales así como se asomen a compartir su destreza emocionándonos al venir a jugar en nuestro beisbol de invierno. ¡Ojalá!