10. Vaya que llueve…

Entre truenos, relámpagos, centellas y diluvios por todo el occidente del país saludo respetuosamente a mis siete siempre fieles lectores.

Porque ya con tanta tormenta: “Agua que no corre: es charco”.

Y si no lo han notado: “Todo objeto en el agua, tiende a mojarse”.

Habiendo sido tan favorecidos por los lectores con la descripción de “las curvas”, deberemos girar la muñeca para continuar con otros temas de la pelota caliente dando inicio a un breviario de términos que pretendo sean interesantes para quienes aún no conocen este bello deporte.

 

¿Cómo dijo que dijo?

Por uso y costumbre, no podemos ni debemos desvincular los términos originales en inglés con los empleados en español, por ello a continuación presentaré en ambos idiomas las expresiones que considero más usuales en el juego de béisbol, con su descripción en nuestro idioma.

Major League Baseball / Grandes Ligas: ligas mayores de béisbol; la “gran carpa”, el “big show”.

Manager / Mánager: Expresión que también se utiliza en español. Piloto, estratega, dirigente, timonel.

Minor Leagues / Ligas menores: Equipos de diferentes clasificaciones que sirven de antesala de las Grandes Ligas.

Mound/ Montículo: Lomita, loma, morrito, desde donde el pitcher lanza sus envíos hacia el home a un bateador.

Outfield / Campo exterior: Jardines, bosque, pradera (derecho, central, izquierdo, según sea el caso). La palabra outfield se usa de manera cotidiana en español. Se refiere a la parte exterior del campo que está fuera del infield o cuadro interior donde se encuentran las tres bases y el home.

Outfielder / Jardinero: Guardabosque, jugador de los jardines a la defensiva. La expresión outfielder también es utilizada con frecuencia en español

Out, outs: Expresión en inglés que se emplea en español. Fuera.

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Pinch hitter / Bateador emergente: Pelotero que toma un turno a la ofensiva por otro de su mismo equipo.

Pinch runner / Corredor emergente: Un jugador corre por un compañero de equipo quien alcanzó una base en su turno al bate.

Pitch / Lanzamiento: Envío.

Pitcher / Lanzador: (Serpentinero). La expresión pitcher también es utilizada con frecuencia en español.

Pitching coach / Coach de pitcheo: Entrenador de los lanzadores.

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Pivot / Pívot: Acción de rotación corporal que hace un jugador a la defensiva. Pivotear.

Playoffs: Se utiliza en español. (Series de postemporada).

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Pop-up: Elevado corto, fly corto, palomón (en algunos países). Bombo, Globo.

Postseason / Postemporada: Juegos que se realizan después de la campaña regular. Playoffs y Serie Mundial.

(Continuará)

 

Benjamín “Cananea” Reyes.

Ave de tempestades

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(Anécdota enviada por Juan Carlos Gutiérrez Castillo desde Mérida, Yucatán)

Lo vimos muchos años desde las gradas del entonces aún flamante parque “Kukulcán” y si había alguien cuya personalidad fuera una amalgama de odio, admiración y simpatía ese era él y solamente él… y eso que no era un León de Yucatán: Benjamín “Cananea” Reyes.

Recordarlo nos hizo evocar recuerdos de una infancia, adolescencia y juventud que transcurrieron con no pocos momentos dedicados a este personaje de Churunibabi, Nacozari, Sonora, primero como fan y luego como periodista.

Esos recuerdos pasaron por la mente de quien esto escribe como parte de una película en la que el béisbol ha tenido capítulos destacados…algunos protagonizados por este singular hombre.

Fue, como muchos de los que nacimos a inicios de los 70’s, un imán de taquilla en aquella sensacional época de inicios y mediados de los 80’s cuando venía con sus odiados, pero en el fuero interno de los fans yucatecos, admirados Diablos Rojos del México. Parado en el cajón de la tercera base lanzando señales a sus pingos y al virarse al graderío otras de tono colorado, como su uniforme, a la parroquia yucateca, Don Benjamín generaba primero enojo y luego risas por su peculiar sentido del humor en lo que primero parecía un reto a los fans melenudos y luego un diálogo pícaro a señas y gestos.

Nada sutil, el grandioso, porque lo era, “Pelón Mágico” (era calvo) de manera abierta se metía con la afición al mentarle la madre cruzando un brazo sobre otro o bien, se quitaba la gorra simulando secarse el sudor en su pelona, pero al mismo tiempo haciendo la señal de lek, es decir, con las dos manos a lo ancho de su cabeza recordándonos la gran dimensión craneal que los huaches nos atribuyen a los yucas.

Era incisivo en sus estrategias para intimidar a los jugadores novatos de otros clubes, alebrestar a los fans ajenos o presionar a los umpires a lo máximo sabiéndose con el respaldo de su organización que tenía…y tiene hasta hoy algo más que influencia al interior de la Liga Mexicana de Béisbol.

En este último renglón, su confianza le jugó una mala pasada una vez al estar “chingue y chingue” al umpire sustituto local Andrés “Caballo” Flota a quien no conocía y que con años de experiencia en el negocio solamente le espetó, según él mismo confesó una vez: “Mira pinche colís _(pelón en maya)…o te callas o te parto la madre aquí, a_ no me vas a asustar como lo haces con todos, yo no vivo de esto y no soy asalariado de la liga”. Reyes, con la cola entre las patas y los cuernos torcidos regresó calladito a su cajón ante la mirada del antesalista melenudo Blas Santana.

Don Benjamín era un líder, ave de tempestades, protagonista de desaguisados como el que en junio de 1984 lo llevó al bote junto con la legión lucifer con la que vino a Mérida. Esa noche (creo que fue el 15 de junio), al cañonero Gary Gray se le ocurrió darle un empujón que hizo dar dos vueltas de campana al umpire Luis Rochin luego de que éste “le cantó” el tercer strike, causando su inmediata expulsión y el reproche y abucheo del jugador número 10. El pleito entre aficionados y pingos con mentadas, hielazos, líquidos de todo tipo se desató, así como la estupidez del venezolano Ossie Olivares que arrojó un bat al graderío, partiéndole la cabeza a un aficionado. Seguidamente, los pingos se negaron a seguir jugando y se encerraron en su dugout de donde Olivares (debió ser deportado) por razones obvias y el propio “Cananea” por desacato y faltas a la autoridad fueron sacados para ser llevados a los separos de la entonces Dirección de Protección y Vialidad (DPV)  (o algo así) donde estuvieron “entancados” unas horas.

Pocas semanas después, la afición yucateca tuvo su desquite al ver a sus Leones eliminar en cuatro partidos del primer play off a los pingos que traían en su roster ni más ni menos a gente como Sergio “Kalimán” Robles, Jesús “Samarito” Vega y Juan Monasterio.

Reyes, fallecido hace ya casi 24 años por un cáncer que se lo llevó, valga la expresión como “alma que lleva el diablo”, tuvo su último capítulo con Yucatán el 31 de julio o el 1 de agosto (ya no recordamos bien) de 1991 cuando sus Diablos “limpiaron” a los Leones de Fernando Villaescusa (quepd) en medio de un escándalo desatado por el “Capitán Coraje” que argumentaba que el bat de Nelson Barrera (otro que también ya viajó) estaba “timbrado”, es decir, relleno de corcho para alejar más la pelota.

Quien esto escribe fue el último reportero que le hizo una entrevista al “Gran Pelón Mágico” en el Kukulcán y en cualquier otro parque, a excepción del del Seguro Social (quepd también) a donde don Benjamín volvió sólo para dirigir uno o dos juegos contra los Bravos de León en la final del sur. Su enfermedad le impidió viajar al “Domingo Santana”, casa de los Bravos y al parque Monterrey, donde los Sultanes se llevaron la gran final en el año de estreno de su nuevo estadio, sustituto del vetusto Cuauhtémoc y Famosa.

Poco antes, el 27 o 28 de julio (creemos que fue esta última fecha) al ser entrevistado en una conferencia de prensa improvisada dentro del vestidor de los pingos en la Ciudad de México, lo vimos todavía con algo de ánimos y a pregunta del colega campechano David Canul, que trabajaba para el diario deportivo Esto, comentó palabras más o menos que tras ganar el juego del día siguiente (domingo), vendría a Yucatán a tomarse dos como la gente en “La Prosperidad” y a “limpiar” a los melenudos…y lo cumplió.

Benjamín “Cananea” Reyes fue el más grande mexicano mánager, entrenador, estratega, director técnico o como quiera llamársele de cualquier deporte colectivo y en su ámbito, en lo deportivo, sólo se le podría situar con gente como los mánagers de boxeo José Guadalupe “Lupe” Sánchez Mejía, Arturo “Cuyo” Hernández, Jesús “Choláin” Rivero o Ignacio Beristáin Rocha que alcanzaron lo máximo en el concierto mundial.

De hecho, el “Cananea” fue el único mánager mexicano en dirigir en Ligas Mayores, lo que ocurrió cuando relevó tres partidos a Maury Willis en el timón de los Marineros de Seattle en el año de 1981.

Hay muchas cosas por decir, sería incluso interminable rememorar lo que hizo el “Cananea”, pero preferimos publicar su biografía con datos tomados del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano y del sitio Wikipedia.

Se inició en 1965 con los Charros de Jalisco de la Liga Mexicana. Jugaba lo mismo en el cuadro que en los jardines, picheaba o cubría la receptoría. Fue bueno bateando y fildeando, pero mejor corriendo las bases y con el devenir del tiempo, su consagración la obtuvo como manejador. “Cananea” Reyes, quien fue bautizado por el cronista Tomás Morales como el “Súper Manager”, sabía motivar a sus jugadores y enardecer a los aficionados. Era todo un espectáculo y con su estilo personal y sus conocimientos, solía salirse con la suya. Su éxito como manager fue meteórico, logrando 14 campeonatos durante su carrera.

En 1969 logró su primer título, con Los Tuneros de San Luis, en la Liga Central. En la Liga Mexicana obtuvo su primer cetro con Los Charros de Jalisco en 1971. Posteriormente, manejó a los Diablos Rojos del México, conquistando los gallardetes de las temporadas 1974, 76, 85, 87 y 88.

En 1981, invitado por Maury Wilis, piloto de los Marineros de Seattle de la Liga Americana, figuró como coach de ese equipo y manager durante algunos juegos, convirtiéndose en el primer beisbolista mexicano que dirige en Grandes Ligas.

En la Mexicana del Pacífico manejó varios equipos, logrando para los Naranjeros de Hermosillo los campeonatos de 1974–75, 1975–76, 1979–80 y en 1985–86 para los Águilas de Mexicali. En Series del Caribe, representando a México, obtuvo los campeonatos de 1976 y 1986, el primero para Hermosillo y el segundo para el equipo de Mexicali.

En la Liga del Sureste logró también un banderín, para el equipo Puerto México, distinguiéndose como el primer manager mexicano que obtiene 14 campeonatos en el béisbol profesional.

En la parte final de la temporada de la LMB de 1991 es diagnosticado con cáncer y cede su puesto a Ramón ‘Diablo’ Montoya como manager del México. Muere en diciembre de ese mismo año.

El 20 de junio de 1992 fue elegido para pertenecer al Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México.

  • La participación se transcribe integra y sin modificaciones por respeto al lector.

Observo que a cada publicación aumenta el número de participaciones… y tú, ¿qué opinas?, recuerden que son sus comentarios e inquietudes, los que nutren esta sección.

Hasta aquí por hoy, queda abierto un canal de participación para que tú, querido aficionado, compartas con nosotros tus Anécdotas, Reglas y Remembranzas.

Y súmete que te quedó jabón…

Hasta la próxima….

Alberto Cárdenas Camarena
acardenas77@hotmail.com