Cal Ripken, el “Hombre de Hierro”

Cal Ripken Jr
Cal Ripken Jr.

 

En el mundo de la pelota, siempre hay historias qué recordar. Hoy trasladaremos la memoria a uno de los mejores shortstops en este deporte. Jugó en las Grandes Ligas por 21 años, siempre con la franela de Baltimore Orioles. Su nombre correcto, Calvin Edwin Ripken Jr., mejor conocido como Cal Ripken.

Logró la hazaña de jugar el mayor número de partidos consecutivos, con 2,632 y un total en su carrera de 3001 encuentros. La marca de Lou Gehrig (“Caballo de Hierro”) que dejó establecida desde el 2 de mayo de 1939 con 2130 juegos, la empató en el quinto inning de un juego contra Anaheim Angels, el 16 de septiembre de 1995. De ahí, el famoso número 8 en los dorsales de los “Oropelas”, día a día siguió su andar por los parques de pelota hasta dejar un nuevo récord, aún vigente.

La marca de 2632 partidos consecutivos, llegó el 20 de septiembre de 1998 y había comenzado 16 años atrás. Para ser exactos, el 30 de mayo de 1982. Con la marca establecida, la prensa y fanáticos del beisbol de Estados Unidos le colocaron el sobrenombre de Iron Man. El hecho lo condujo directo al Salón de la Fama (HOF) del beisbol en Cooperstown, New York, en 2007, junto a Tony Gwynn (San Diego Padres).

Ripken nació el 24 de agosto de 1960 en la comunidad de Havre de Grace, en el estado de Maryland. Tal vez cuando llegó a la organización de Baltimore, en 1981, no se imaginó que se convertiría en una de las figuras del Rey de los Deportes.

Desde su primera campaña, recuerdan los cronistas de la época, tenía cualidades distintas al resto de sus compañeros de equipo, aun cuando apenas participó en 23 de los 162 de la temporada regular, con 39 turnos al bate. Fue un jugador de impacto inmediato. Su primer sueldo fue de 32 mil 500 dólares.

En 1982, cuando se estableció en el lineup titular, jugó la tercera base. Participó en 160 partidos. Tuvo 598 turnos, anotó 90 carreras. Conectó 211 hits, 47 dobletes, 2 triples y voló a “doña blanca” 27 veces. Consiguió el título de “Novato del año”, por batear un promedio de .264 e impulsó 93 carreras. Nada mal para una figura en potencia.

En la siguiente temporada (1983) resulto aún más exitosa para él y el resto de la institución. Ripken fue considerado el Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada. Sus números acumulados fueron de .318 de bateo, 27 cuadrangulares y 102 carreras remolcadas. Incluso su equipo logró llevarse la Serie Mundial de aquel año frente a los Philadelphia Phillies.

Fue hasta 1991 cuando tuvo la mejor de sus temporadas. Sus promedios ofensivos alcanzaron los .323 de bateo, 34 homeruns y 114 carreras impulsadas. Fue nominado Jugador Más Valioso de la Liga Americana y del Juego de las Estrellas.

En 21 años de carrera los números que dejó Ripken son asombrosos, tanto a la ofensiva como a la defensa. Con el bate, se presentó 11,551 ocasiones a la caja de bateo. Anotó 1,647 carreras. Conectó 3,184 hits, 603 dobles, 44 triples y 431 cuadrangulares, en un total de 3001 partidos para un promedio histórico de .276. Avanzó con boleto a la primera almohadilla 1,129 veces y 1,305 ocasiones le sirvieron chocolate (ponches). En su último año en la Major League Baseball (MLB) tenía un sueldo de 6 millones 300 mil dólares.

A la defensa, el hoy promotor de la investigación para la cura de la enfermedad de Lou Gehrig (esclerosis lateral amiotrófica. Una parálisis muscular progresiva de pronóstico mortal) jugó 2,302 como shortsop y 675 como tercera base. 77 mil 835 veces puso out a los rivales.