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Gran campaña del “Gigante de Mulegé”

El beisbol es para Japhet Isidro Amador su vida misma, por ello es todo un profesional. Lo mismo le da jugar en el verano, que en el invierno; en una liga, que en otra; defendiendo una franela, aquí o allá; en una ciudad con clima cálido, o soportando las bajas temperaturas. Lo único que busca en todos lados donde tiene la oportunidad de tomar el bat y plantarse en la caja de bateo, es el triunfo.

Japhet Amador
Japhet Amador

 

A segundo término pasa para el llamado “Gigante de Mulegé” (por haber nacido en aquel pequeño poblado de Baja California Sur), el hecho de pegar de hit, impulsar carreras, pegar de jonrón, recibir la base por bola, o incluso recibir la base por bola de manera intencional, lo que es muy común por el temor de los pitchers de enfrentar al gigantón. Lo más importante para él es el triunfo.

Su objetivo es triunfar en el beisbol y para ello ha trabajado desde pequeño en la península bajacaliforniana, después en Minatitlán, Veracruz, en donde jugó sus primeros tres años de su carrera profesional.

Emigró luego a los Diablos Rojos de México, en donde después de tres años de desempeño espectacular, entre los que estuvo el 2012 con una temporada en la que pegó 34 jonrones, de los 90 que conectó defendiendo la casaca escarlata, lapso en el que tuvo una producción de 318 carreras impulsadas.

Esas cifras y ese desempeño, seguramente fue lo que motivó a los Astros de Houston en el 2013 para ficharlo con un contrato para utilizarlo en la liga AAA, desde donde fue cedido después a Oklahoma.

Una temporada después regresó a los Diablos Rojos para el verano y hoy juega con los Charros de Jalisco en la temporada de invierno, desde donde no quita el dedo del renglón y pide a gritos otra oportunidad para emigrar al mejor beisbol del mundo, pero lo hace como debe ser: “A Dios rogando… y con el palo dando”.

Números que imponen respeto

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Japhet Amador logró convertirse por primera vez en su participación en la Liga Mexicana del Pacífico en el campeón en cuadrangulares (compartido con Carlos Valencia de Yaquis de Ciudad Obregón) con 13 bombazos, y en carreras producidas con 54.

Esto ha provocado que lo nominen para recibir el Trofeo Héctor Espino como el “Jugador más Valioso de la Temporada 2014-2015” de la Liga Mexicana del Pacífico, que disputa con su compañero de equipo José Manuel “Many” Rodríguez, el capitán de Charros, quien quedó de subcampeón bateador.

Japhet Amador debutó a los 21 años de edad en la Liga Mexicana de Verano con Minatitlán y empezó con el pie derecho al ser elegido el “Novato del Año” al completar durante el año 21 jonrones y producir 74 carreras.

Su gran poder lo demostró a plenitud durante la temporada 2013 de la Liga Mexicana de Verano vistiendo el uniforme de Diablos Rojos del México con 36 cuadrangulares con un  promedio de 368 milésimas. Durante su carrera en la LMV registra 503 partidos con promedio de 330 milésimas y 112 cuadrangulares.

Sin embargo, para el pelotero bajacaliforniano, sus números no es lo más importante. “Ahorita yo no me fijo en los números personales, ahorita lo que me importa es ganar, buscar el campeonato, ese que tanto hemos buscado, que es lo más importante para nosotros”.

E insiste: “Nada de metas en los números personales, uno juega día a día, tratar de hacer que el equipo gane es lo que realmente importa, tratar de llevar al equipo a la victoria y sólo van saliendo las cosas, ganar juegos, es lo que más importa”.

Sobre la diferencia de beisbol entre la Liga de Verano y la del Invierno, Japhet Amador como todo un profesional hecho y derecho insiste: “No, yo no miro mucho la diferencia”, aunque luego enmienda y reconoce que es un poquito más fuerte esta liga.

El ídolo de la afición tapatía

 

Sentado cómodamente en el dugout del equipo local en el diamante de Zapopan y después de haber recibido un tratamiento especial para mitigar los dolores que le aquejan en una pierna, producto de los pelotazos recibidos a consecuencia de la enjundia con la que se desempeña, atiende la entrevista.

Japhet Amador admite que su sueño, como el de todo pelotero profesional, sigue siendo jugar en Grandes Ligas, su meta no ha cambiado y sabe que tiene la edad y las condiciones necesarias para lograrlo, para intentarlo nuevamente.

Sabe que una segunda oportunidad será diferente: “Yo creo que la experiencia será la clave, uno la tiene y la va agarrando cada vez más con los años; en la anterior ocasión no se dio y lamentablemente no pude establecerme allá, pero uno está con la meta de estar allá en Estados Unidos todavía”.

Con la sencillez que le caracteriza, aprovecha la entrevista para comprometerse con la afición de Jalisco a trabajar al 100%, a entregarse en cuerpo y alma, pero principalmente ofrece que el objetivo es ganar juegos y darle grandes satisfacciones a los fans.

Y así abundó en el compromiso: “Nosotros siempre peleamos para ganar, siempre estamos ahí trabajando duro para tener la satisfacción del triunfo y pues, la meta de todo mundo, la meta de todos mis compañeros es ganar el campeonato que hemos esperado en otro equipo y en este con mayor razón”.

Con el rostro de un pelotero joven de veintitantos, no duda en sobarse continuamente la pantorrilla dañada y expresa con un acento cargado de cierta picardía: “Bastantes pelotazos, pero hay que ponerse listos, a tratar de prepararse, hay que darse de vez en cuando su ayudadita para que el cuerpo esté al 100”.

Regresa al tema de la afición y reconoce que fue una experiencia bonita venir a Jalisco y ver que la gente lo esté apoyando, a pesar de tantos años que no hubo beisbol aquí. “Que llegue el equipo a una plaza sin beisbol y que la gente se esté brindando, me emociona mucho, más por la ausencia de tanto tiempo del beisbol aquí”.

Japhet Isidro Amador sabe que la gente anda en busca de ídolos, y como se pudo percibir en el desfile del 20 de noviembre en Zapopan, donde fue el deportista más ovacionado, sabe que lo ven ya como un símbolo del beisbol, como un símbolo de los Charros, como un símbolo de la juventud.

“Se siente bonito que la gente te reconozca el trabajo que has hecho, que te estén reconociendo todo el trabajo que has hecho a lo largo de tu carrera, me hace sentir contento; por el apoyo que toda la gente me está brindando a mí y a mis compañeros, solo puedo decir gracias”, expuso con cierta timidez.

De su nueva casa, admitió que le gusta el nuevo estadio, la comida, pero más le gusta el clima de la región: “Me gusta mucho esta temperatura, es muy agradable para jugar, en otras plazas hace demasiado frío y a veces afecta para jugar al 100% al beisbol, a nosotros nos ha servido mucho el clima de Guadalajara”.

Finalmente el mánager de Charros, Juan Navarrete, habla también de los méritos de Japhet Amador para regresar de nueva cuenta a Grandes Ligas: “Definitivamente debe regresar, él tiene grandes cualidades, él puede batear, fildeando es bueno a pesar de que se ve corpulento, pero él se mueve muy bien en la primera base; así que ojalá y se dé, yo soy uno de los que va a decir siempre: denle otra oportunidad, porque se lo merece”.

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