Madison Bumgarner

Son tres de cinco. Tres campeonatos en Serie Mundial durante los últimos cinco años. Gigantes es el equipo de la década. Y en esta Serie de Otoño la clave se llama MAD-BUM: Madison Bumgarner.

La gloria la arañaron los Reales, pero la gloria estaba destinada para Madison Bumgarner y sus Gigantes. Hacía 29 años que Kansas City había obtenido su último título, pero el 2014 el destino había designado que sería Gigantes. «No pensaba en nada, sólo en conseguir outs. Por suerte las entradas fueron rápidas», dijo ante las cámaras de televisión con la emoción y la gran alegría dibujada en el rostro Bumgarner después de haber contribuido a la obtención del tercer título de San Francisco en cinco años: 2010, 2012 y 2014.

Madison Bumgarner se convirtió en el primer lanzador zurdo en lanzar cuando menos cuatro episodios en el séptimo juego de la Serie Mundial con dos días de descanso desde el ilustre Sandy Koufax ante los Mellizos de Minnesota en 1965, como bien lo describe el periodista sonorense especialista en beisbol, Jesús Alberto Rubio.

Madison Bumgarner ya es parte de la historia de los grandes, de los fuera de serie del beisbol. En el séptimo y último juego el joven Madison, de apenas 25 años de edad, entró al relevo ante un estadio repleto y entusiasta que empujaba a sus reales. Madison paró en seco a la batería de Kansas que un día anterior habían tundido con leña seca a Gigantes al anotarles 10 carreras con un marcador abrumador: 10-0.

La experiencia que le tocó vivir a Mad-Bum al entrar como apagafuegos, así la describe: «Fue diferente. No tuve tiempo y fue difícil soltarse», externó sin mostrar huellas de cansancio, ya que apenas el domingo, cuatro días, había lanzado un señor juego ante Kansas en La Bahía, había tirado el juego completo, nueve entradas en las que no cedió carrera alguna, pintando de blanco a KC que había llegado inspirado, enrachado y que le jugó al tú por tú a los Gigantes.

«En este momento no me siento nada cansado. Acabamos de ganar la Serie Mundial (…) Es difícil sentirse cansado en este instante. Probablemente mañana lo estaré», declaró ante los periodistas, luego de sacar el último out y llevar a Gigantes a su tercera corona en cinco años.

LA SERIE MUNDIAL DE MAD-BUM

En los triunfos de Gigantes, Bumgarner había sido el jugador clave. En el primero y quinto partido fue el abridor y en 16 entradas únicamente permitió una carrera. La actuación de este excelente lanzador ha sido redonda en Series Mundiales con un récord de carreras limpias de 0.26 y nadie con al menos 25 entradas tiene menor carreraje de ERA en los últimos 110 años de historia de las series, destacó la crónica de DPA en El Universal. Bumgarner recibió sólo una carrera en 35 entradas de Series Mundiales, además es el pelotero de toda la historia que más innings lanzó en unos playoffs, 51 un tercio.

El comisionado de la MLB le reconoció la grandeza a este lanzador cuando le entregó el trofeo de Jugador Más Valioso cuando le dijo: «haces que los Giants y el beisbol se sientan orgullosos de ti».

UN EQUIPO GIGANTE

Tras estos tres campeonatos, los Gigantes enfrentan varios retos en los próximos años, que es mantenerse peleando los banderines de la Liga Nacional. ¿Será capaz de conservar esos niveles de alta competitividad que ha mostrado en este último lustro?

El ganar tres títulos es extraordinario, sin embargo, el éxito podría ser mayor, si los Gigantes logran mantener la base de peloteros para seguir ofreciéndole a sus seguidores la satisfacción de ser el número uno.

Gigantes es un team de estrellas. El dirigente de San Francisco, Bruce Bochy, tras obtener el tercer banderín de la Gran Carpa, dijo que lo que más le gusta es que tienen continuidad, lo que les permite cada año competir. Si bien han sufrido algunas lesiones, como el caso del puertorriqueño Ángel Pagán y Matt Cain, que retornarán el próximo año, tienen buenos jóvenes que son realidad como Madison Bumgarner y Joe Panik.

A diferencia de lo que le ha ocurrido a otros equipos que después de alcanzar la cúspide, se desintegran, no parece ser el caso de San Francisco, ya que tiene el control por varios años de buen número de sus jugadores, que se han mantenido y participado en la consecución de las tres coronas: como el receptor Buster Posey, el jardinero derecho Hunter Pence, el paracorto Brandon Crawford y Bumgarner.

Y están los jóvenes que son la vitalidad que todo ser viviente requiere para revitalizarse, como son los peloteros Panik y el receptor suplente Andrew Susac, entre otros.

«No sé a dónde estaríamos de no ser por estos muchachos», ha expresado Bochy.

KUNG FU PANDA

Pero hay una interrogante y se trata del que ha sido el motor de Gigantes en estos tres campeonatos: el venezolano Pablo Sandoval, el popular y querido «Kung Fu Panda», como le dicen en La Bahía, el tercera base tricampeón que tiene la libertad de convertirse en agente libre para decidir si sigue con Gigantes o cambia de aires.

Pablo Sandoval ha sido la inspiración del tricampeonato. Durante la Serie Mundial del 2012 fue elegido el más valioso y registró un porcentaje de bateo de .426 milésimas. Ha sido de lo más rentable para San Francisco, pero ha trascendido que dos equipos grandes estarían dispuestos a abrir la cartera y llevarse a este gran jugador, como son los Dodgers de Los Ángeles y los Medias Rojas de Boston.

El propio mánager Bochy reconoció esta situación: «Sí, tenemos unos cuantos agentes libres y no sé lo que va a pasar allí». El mánager de Gigantes declaró durante la temporada en varias ocasiones su interés especial de que el tercera base venezolano continúe con el equipo de La Bahía.

En esa tesitura de convertirse en agentes libres están al igual que Sandoval, el veterano abridor Ryan Vogelsong y el relevista de origen mexicano Sergio Romo, que salvó tres de las cuatro victorias de los Gigantes en la barrida en 2012 sobre los Tigres de Detroit.

Otro jugador estelar, pero que ha estado en altibajos durante las últimas dos temporadas es el lanzador Tim Lincecum, quien ya lanzó un partido sin hits ni carreras, quien el próximo año retorna y si se logra recuperar su ritmo ganador, seguramente será un factor importante en el buen rendimiento de Gigantes. A Lincecum le quedan todavía dos años de contrato.

El dominicano Santiago Casillas tiene contrato hasta el 2015, así como Yusmeiro Petit, otro venezolano exitoso, elegible para el arbitraje, pero se estima que podría ser firmado por una temporada más como premio a su gran actuación en 2014, clave en el triunfo en los playoffs de Gigantes.

Gigantes tiene con qué para seguir apareciendo en los próximos clásicos de otoño. Un cuadro de lanzadores muy completo y una batería de gran respeto. Es difícil que estas tres coronas puedan repetirse en los próximos cinco años, pero no nos queda duda que San Francisco, con lanzadores como Madison Bumgarner, con apenas 25 años de edad, tiene aún mucha cuerda para seguir escribiendo la nueva historia del mejor beisbol del mundo.

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